
“Yo tengo la obligación de velar por el interés general, de exigir una mejora real del servicio, de modernizar y dignificar el transporte público”, agregó.
El alcalde de Quito, Pabel Muñoz, calificó como inaceptable la suspensión del servicio de transporte público durante la mañana del martes 5 de mayo de 2026 y aclaró que la problemática del sector no fue generada por los municipios, sino por la decisión del Gobierno de Daniel Noboa de eliminar el subsidio al diésel.
“Siempre dijimos que eliminar el subsidio al diésel para el transporte de alimentos y de pasajeros iba a generar, tarde o temprano, un pedido de incremento tarifario”, señaló.
En un video difundido en redes sociales, Muñoz reprochó la decisión de los transportistas, al considerar que terminó afectando directamente a los ciudadanos que no pudieron movilizarse a sus lugares de trabajo, citas médicas o centros educativos.
“Eso es una ofensa y no lo vamos a permitir”, enfatizó.
El alcalde indicó que hace 15 días mantuvo una mesa de diálogo con los dirigentes del transporte, en la que se acordó retomar las conversaciones con base en informes técnicos que permitan establecer posibles soluciones. Sin embargo, aseguró que el sector rompió ese acuerdo de forma unilateral y, al tratarse de un servicio público, incurrió en ilegalidades que afectaron a miles de quiteños.
“Por lo tanto, nos reuniremos el 13 de mayo, como siempre se lo dijo, pues la palabra se respeta”, añadió.
Si bien Muñoz reconoció que los transportistas tienen derecho a plantear sus demandas en una mesa de diálogo, subrayó que su obligación como alcalde es velar por el interés general de la ciudadanía, lo que implica exigir una mejora real del servicio, así como su modernización y dignificación.
“En el fondo, no solo se trata de discutir una tarifa, sino de garantizar un servicio público de calidad que permita a los quiteños ejercer su derecho a una movilidad digna”, puntualizó.
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