El Operador Nacional de Electricidad admite que “atraviesa actualmente una situación crítica“.
Ecuador enfrenta cortes de luz y los dedos apuntas a las decisiones políticas de lo últimos tres gobiernos, pues dejaron de invertir en nueva generación y se impulsaron contratos muy cuestionados, algunos de ellos abandonados y con grandes perjuicios para el Estado.
El Operador Nacional de Electricidad (Cenace) contrató -el pasado 29 de diciembre de 2025- una consultoría por USD 87.006 con la firma GT Consultants S.A. para analizar su transformación en Empresa Pública (EP).
El objetivo: evitar la obsolescencia técnica, la “fuga de cerebros” que amenaza la estabilidad del Sistema Nacional Interconectado (SNI) y “garantizar” el servicio eléctrico de Ecuador.
De hecho, la ministra de Energía, Inés Manzano (que pronto abandonará el cargo, según dijo el Presidente Daniel Noboa), dijo que con ello se busca que Cenace “tenga su propia autonomía y sus propios fondos por su gestión”.
¿Qué es el Cenace? Según el propio Informe de Necesidad del proceso contractual, la institución -adscrita al Ministerio de Energía- se define como el “operador técnico del SNI y administrador comercial de las transacciones de bloques energéticos”.
Su misión es el “abastecimiento continuo de energía eléctrica al mínimo costo posible, preservando la eficiencia global del sector”, pero tiene una limitante para lograrlo: su naturaleza jurídica, según informa.
Aunque goza de autonomía técnica y operativa, carece de “autonomía administrativa, económica y financiera”. Esto significa que su presupuesto depende de autorizaciones externas del Ministerio de Economía y Finanzas, a pesar de que el organismo recauda aportes de los participantes del sector eléctrico.
Problemas
Hay urgencias por crear esta empresa pública. Cenace admite que “atraviesa actualmente una situación crítica en materia de gestión del talento humano, evidenciada en una creciente fuga de personal calificado debido a las bajas escalas remunerativas vigentes, las cuales no resultan competitivas”.
Según el operador, los profesionales formados por el Estado migran hacia el sector privado o empresas públicas que ofrecen mejores condiciones, llevándose consigo décadas de conocimiento especializado.
A esto se suma la obsolescencia del sector eléctrico.
El informe técnico señala que el “Sistema de Protección Sistémica – SPS, cuya misión es la seguridad del abastecimiento ante fallas severas”, así como el sistema SIMEM (procesos comerciales), se encuentran obsoletos.
La transformación a EP permitiría, según la entidad, un “giro específico del negocio” que facilite contrataciones ágiles para “contar con equipamiento y sistemas actualizados”.
Cenace advirtió la crisis eléctrica pero no le hicieron caso
El Cenace ha sido, durante años, la institución que advierta sobre los problemas eléctricos en el país.
El pasado 6 de marzo de 2026, mediante la Circular Nro. CENACE-CENACE-2026-0005-C, el organismo advirtió que el sistema eléctrico operaba sin “alcanzar los márgenes de reserva operativa de potencia y energía exigidos por los criterios de seguridad”.
Cenace señaló la “inexistencia de un plan agresivo de inversión” y advirtió que existía una “alta probabilidad de cortes de carga en puntos específicos del país”, especialmente en zonas donde opera la Corporación Nacional de Electricidad (CNEL) en Guayaquil, Manabí y El Oro.
Las causas citadas fueron el control de sobrecarga de elementos y control de voltaje, situaciones que se materializaron en las últimas semanas.
A pesar de estas alertas, el informe lamentó que obras prioritarias de transmisión y subtransmisión no consten en la programación oficial.
Coyuntura y crítica
La intención de crear una nueva empresa pública para el Cenace ocurre en momentos donde los últimos gobiernos han impulsado varios procesos de liquidación de empresas clave, como Tame, Correos del Ecuador, Ferrocarriles, la Unidad Nacional de Almacenamiento (UNA), Medios Públicos y Fabre por supuestamente ser “improductivas e ineficientes“.
La decisión de que Cenace sea una nueva empresa pública no es bien recibida por todos. Expertos eléctricos señalan que esto podría ahondar más la crisis eléctrica, pues, el sector no tiene fondos suficientes para cubrir sus costos y ahora tendrá que pagar por los servicios que preste esta nueva empresa pública.
El futuro
Pese a las críticas, el Cenace defiende que la transformación es el único camino para cumplir compromisos, pese a las “debilidades estructurales” que enfrenta, como falta de infraestructura tecnológica y especialización del talento humano.
La consultoría de 180 días (hasta junio de 2026) contratada por el Cenace debe entregar, entre otros productos, un “Proyecto de creación de la Empresa Pública” que incluya escalas de remuneración competitivas y un nuevo estatuto orgánico.