La decisión de eliminar el subsidio para las centrales termoeléctricas de capital privado, la tomó el Ejecutivo. A través del Decreto Ej...
Buscar en esta Página
LO ÚLTIMO
Tv
Noticias
Actualidades
Nuevas Publicaciones
La decisión de eliminar el subsidio para las centrales termoeléctricas de capital privado, la tomó el Ejecutivo.
A través del Decreto Ejecutivo No. 390, emitido por el presidente de la República en Cuenca (Azuay), se reformó el Reglamento Codificado de Regulación de Precios de Derivados de Hidrocarburos.
La esencia del decreto es modificar el esquema de subsidios a los combustibles para la generación eléctrica. Se determina que el diésel y el fuel oil con precios fijados en terminal se destinarán exclusivamente a las centrales de generación térmica públicas, mixtas o de propiedad de sociedades anónimas con capital estatal.
Por el contrario, los precios de los derivados de hidrocarburos para las centrales de generación o autogeneración termoeléctrica de capital privado se sujetarán a las regulaciones generales del sector, sin gozar de dicha tarifa fija.
Asimismo, se establece que el operador competente del sistema eléctrico notificará mensualmente a EP Petroecuador y a la Agencia de Regulación y Control de Hidrocarburos (ARCH) la lista actualizada de las centrales estatales, mixtas o públicas habilitadas que formen parte de los programas oficiales de requerimiento de combustible.
El economista Alberto Acosta Burneo analizó así esta última acción del Ejecutivo.
En medio de los problemas de generación en Coca Codo Sinclair ocurrió el daño estructural sufrido por el dique permeable, una obra diseñada para supuestamente ralentizar la erosión y proteger la captación de agua de la central.
El sistema eléctrico ecuatoriano atraviesa una de sus jornadas más críticas. Con corte a las 10:00 de este viernes 22 de mayo de 2026, la Central Hidroeléctrica Coca Codo Sinclair (CCS), la planta de mayor potencia en el país, apenas entrega el 9% de la energía hidroeléctrica nacional.
Este desplome operativo se agudizó desde el 11 de mayo de 2026, cuando la central comenzó a experimentar restricciones por el incremento de sedimentos, y que ha dejado al descubierto la ineficacia de las obras de mitigación frente al avance de la erosión regresiva del río Coca.
Esto generó cortes de luz en varias zonas del país y es muy posible que las restricciones eléctricas continúen mientras no se reduzcan los sedimentos en el río Coca.
Así, la situación técnica de Coca Codo Sinclair es alarmante.
Según datos del Operador Nacional de Electricidad (Cenace), entre las 00:00 y las 08:00 de este 22 de mayo, la central permaneció prácticamente apagada, aportando apenas 200 MW totales en ocho horas, lo que representa un promedio ínfimo de menos de 30 MWh.
Para evitar un colapso total del Sistema Nacional Interconectado (SNI), las autoridades han tenido que recurrir a medidas de emergencia.
“Mazar y Paute asumen toda la producción”, señalan reportes del sector, destacando que la central Paute Molino se ha convertido en el principal pulmón energético del país en este momento de crisis, pues aportaba el 36% de la energía hídrica con corte a las 10:00 de hoy.
Un dique de USD 19 millones, casi inservible
En medio de los problemas de generación en Coca Codo Sinclair ocurrió el daño estructural sufrido por el dique permeable, una obra diseñada para ralentizar la erosión y proteger la captación de agua de la central.
Evolución del dique permeable:
Dique permeable, el 12 de mayoDique permeable, el 20 de mayoDique permeable, el 21 de mayo de 2026
La infraestructura fue inaugurada hace apenas 42 días, el 10 de abril de 2026, bajo la gestión de Inés Manzano en el Ministerio de Energía y con el asesoramiento técnico del Cuerpo de Ingenieros del Ejército de Estados Unidos (USACE), con una inversión de USD 19 millones.
Sin embargo, las lluvias registradas desde la noche del 20 de mayo provocaron una creciente extraordinaria en el río Quijos (Alto Coca), con caudales que alcanzaron los 3.000 m³/s.
Cerca de la medianoche del 21 de mayo, la Corporación Eléctrica del Ecuador (Celec) admitió que el incremento del caudal “afectó el enrocado de una parte lateral y el dique permeable”.
Pese a que el Gobierno intenta minimizar el impacto asegurando que “la afectación del dique no ha alterado las operaciones”, la realidad es que la central no pudo procesar el agua cargada de sedimentos y debió reducir sus operaciones.
La erosión a 3,6 kilómetros
La comunidad académica ya había previsto este escenario. Carolina Bernal, experta e investigadora de la Escuela Politécnica Nacional (EPN), cuestionó la construcción del dique debido a su tardía ejecución. En entrevistas en varios medios semanas atrás, Bernal sostuvo:
“Hace dos años era vital (el dique permeable), pero ahora no tiene mucho sentido; con un río que está cambiando todo el tiempo… un dique permeable no sé cómo nos va a ayudar”.
La investigadora advirtió que estas obras no frenarán el fenómeno y que la erosión regresiva seguirá avanzando hasta encontrar su estabilidad natural.
Los datos oficiales le dan la razón: el último Reporte Diario de Monitoreo de Celec, con fecha 20 de mayo de 2026, sitúa el frente de la erosión regresiva a 3,6 kilómetros de la obra de captación de agua de la central Coca Codo Sinclair, una distancia que pone en riesgo la infraestructura que costó más de USS 2.000 millones al Estado.
Según este último reporte, estas son las obras construidas y planificadas para proteger a Coca Codo Sinclair y ralentizar el efecto de la erosión regresiva en las márgenes del río Coca:
Obras Construidas (concluidas)
Dique Permeable, a 7,8 kílometros de la captación de agua: Esta obra, que fue afectada la noche del 21 de mayo era considerada como fundamental para el Sistema de Control de Gradiente del Río Coca.
Obra de Control contra la erosión Etapa 0 (Km 1,2): Estructura terminada que también forma parte del Sistema de Control de Gradiente.
Obras en Fase de Ejecución o Análisis de Estudios
El reporte identifica cinco proyectos específicos que están siendo gestionados por la Subgerencia de Producción de Coca Codo Sinclair. Todos están en análisis y fase de estudios:
Vertedero escalonado (Km 1,2)
Cantera y desvío del río Coca al punto duro de la margen derecha (Km 3)
Cantera para aprovechamiento de material rocoso y desvío del río (Km 9)
Antiguo puente de Ventana 2 (Km 12,5)
Desalojo de sedimentos (Km 61) en la zona de descarga de agua de la hidroeléctrica.
Actividades y obras temporales en curso
Además de los proyectos permanentes, Celec realizan trabajos de gestión propia con maquinaria pesada (tractores, excavadoras, volquetas) que incluyen:
Enrocado y escollera: Selección y colocación de material pétreo de gran tamaño para protección de cauce y prevención de erosión lateral.
Construcción de espigones: Para direccionar el flujo del río.
Ensanchamiento del cauce: Labores realizadas específicamente aguas arriba del Dique Permeable.
Protecciones de las márgenes: Trabajos en las orillas de los ríos Loco y Malo, así como en el sector del río Marker, los cuales son afluentes del río Coca.
El facho aseguró que el título de su esposa fue obtenido legalmente, pero estudiantes y ciudadanos mantienen cuestionamientos sobre los tiempos del proceso y el mensaje que deja para quienes cursan una carrera universitaria bajo los plazos regulares.
Nobis salió al frente de la controversia generada por el título universitario de su esposa, Lavinia Valbonesi, y defendió públicamente la legalidad del proceso académico con el que obtuvo su grado.
En un pronunciamiento dirigido al país, sostuvo que el título fue conseguido conforme a la ley y cuestionó que se intente “linchar” públicamente a una figura que, según afirmó, ha dedicado años al trabajo social.
“El título es legalmente obtenido. A algunos les gustará, a otros no”, señaló Noboa.
La declaración del mandatario se produce luego de varios días de debate público por la rapidez con la que Valbonesi completó el proceso académico.
La discusión no se concentró únicamente en la legalidad del procedimiento, sino en el cuestionamiento social y ético que despertó entre estudiantes y sectores ciudadanos.
En recorridos realizados en calles y campus universitarios, varios estudiantes expresaron incredulidad frente a los tiempos en que se habría desarrollado el proceso académico, considerando que la misma universidad establece una duración ordinaria de ocho semestres -equivalente a cuatro años- para la carrera.
Erick G., estudiante universitario, consideró que la situación genera una sensación de desigualdad.
“No es posible sacar un título de tercer nivel en tan solo nueve meses. Es súper injusto a comparación de cómo todos nos esforzamos semestre tras semestre”, manifestó.
Una percepción similar expresó Evan B., quien señaló que este tipo de casos terminan afectando el valor simbólico del esfuerzo académico.
A su criterio, procesos acelerados generan cuestionamientos sobre el mérito que implica obtener un título profesional.
Carla N. también mostró su desacuerdo y comparó el caso con la experiencia cotidiana de miles de estudiantes.
“Nosotros nos matamos estudiando muchos años y no vale la pena que una persona en nueve meses obtenga eso”, dijo. Añadió que situaciones como esta terminan alimentando percepciones de desigualdad vinculadas al poder económico.
Las declaraciones de Noboa intentan cerrar la discusión desde el plano político, al insistir en que no existió irregularidad en la obtención del título.
Sin embargo, el cuestionamiento que continúa creciendo entre estudiantes apunta a otro eje: si un proceso puede ser legal y al mismo tiempo dejar dudas sobre igualdad de oportunidades y confianza en el sistema universitario.
Según el exvicecanciller Fernando Yépez, Ecuador podría ganar tiempo con un recurso de reconsideración, pero lo mejor sería eliminar los aranceles.
Ante la finalización del plazo para la respuesta nacional ante la Comunidad Andina de Naciones, (CAN), Ecuador tiene frente a sí varios escenarios sobre mantener o no los aranceles impuestos a productos del vecino país, durante la llamada “guerra comercial con Colombia”, que cumple ya cuatro meses.
Sin embargo, y partiendo de la única vocería sobre el tema de Gabriela Sommerfeld, es posible hacer una lectura. Hace dos días, en el canal Ecuavisa, la funcionaria afirmó: “Ecuador defenderá sus intereses y en eso se enfocará la respuesta nacional”.
La hipótesis más plausible es que Ecuador presente un recurso de reconsideración ante las resoluciones 2581 y 2582 que ordenan el fin de los aranceles y el fin de la restricción que establece al Puente de Rumichaca como único punto para el intercambio de mercancías.
La decisión nacional se podría acompañar de una Acción de Nulidad ante el Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina (TJCA), lo que extendería el problema en el tiempo.
Para el exvicecanciller Fernando Yépez, de los tres escenarios posibles:
Acatar el dictamen.
Responder para ganar tiempo.
Demandar ante el Tribunal Andino de Justicia.
El más probable es que Ecuador solicite un recurso de reconsideración, aunque agregó: “Sí es probable; pero la verdadera defensa de los intereses nacionales sería dejar atrás esta absurda medida”.
Siempre y cuando…
Del lado colombiano tampoco es que se puedan desprender muchas pistas. Recientemente, el presidente colombiano, Gustavo Petro, expresó que podría bajar los aranceles, “siempre y cuando Ecuador también lo haga”.
Reacciones:
El economista Alberto Acosta Burneo, en cambio, hizo votos para que las naciones involucradas tomen la decisión más adecuada.
Julio José Prado, exministro de la Producción, consideró que apelar la decisión de la CAN sería una mala idea, “pues postergaría cualquier posible solución del tema para los comerciantes de frontera”.
Según Diario Expreso, si Ecuador opta por dejar que el tema llegue al Tribunal de Justicia de la CAN, “Colombia podría solicitar el fin de los beneficios comerciales para las exportaciones ecuatorianas”.
Hay que recordar que Ecuador ejerce actualmente la presidencia pro témpore de la CAN.
El pronunciamiento del dictador se difundió el mismo día en que se registraron interrupciones eléctricas en varias provincias y una reducción temporal de generación por problemas operativos en Coca Codo Sinclair.
La mañana de este jueves 21 de mayo de 2026, mientras ciudadanos reportaban cortes de energía eléctrica en distintos puntos del país, el presidente Daniel Noboa difundió una carta pública en la que sostuvo que Ecuador no enfrenta actualmente un problema de generación eléctrica y defendió las acciones del Gobierno en materia energética.
En el documento, el mandatario afirmó que los embalses y las cotas se mantienen estables y aseguró que la estrategia oficial está enfocada en anticiparse a posibles escenarios adversos.
“Sobre el sistema eléctrico, quiero ser claro: hoy no existe un problema de generación. Los embalses y las cotas están estables. Lo que estamos haciendo es lo que nunca hicieron antes: prepararnos y repotenciar infraestructura obsoleta de manera preventiva, especialmente ante la llegada del fenómeno de El Niño”, señaló.
Sin embargo, el mensaje presidencial coincidió con una jornada marcada por interrupciones del suministro eléctrico en distintas zonas del país.
Pasadas las 10:40, usuarios comenzaron a reportar apagones en sectores del norte de Quito, entre ellos los alrededores de la Plaza de Toros, la avenida El Inca, Quito Tenis, el entorno del Parque Bicentenario y Calderón.
Las afectaciones también fueron reportadas en otras provincias. En Santa Elena se registraron interrupciones del servicio y ciudadanos de Durán y sectores de Prosperina, en Guayaquil, informaron falta de energía durante la mañana.
Horas después, el Ministerio de Ambiente y Energía explicó que el Operador Nacional de Electricidad (Cenace) detectó un incremento extraordinario de sedimentos provocado por el aumento del caudal de los ríos que abastecen a la Central Hidroeléctrica Coca Codo Sinclair, situación que afectó temporalmente su operación.
Ante la disminución de capacidad disponible se aplicó una reducción de carga en distintos sectores del país para evitar una mayor afectación al sistema nacional interconectado.
Apagones en varios sectores del país tras reducción de generación de Coca Codo Sinclair. Desde la mañana de este jueves 21 de mayo de 2026, ciudadanos reportaron cortes de energía eléctrica en distintos puntos del país, en medio de una reducción de generación hidroeléctrica y problemas operativos en la Central Hidroeléctrica Coca Codo Sinclair.
En la capital, las zonas afectadas estuvieron los alrededores de la Plaza de Toros, la avenida El Inca, Quito Tenis, el sector del antiguo aeropuerto Mariscal Sucre -actual Parque Bicentenario- y Calderón.
De forma paralela, también se reportaron afectaciones en otros puntos del país.
En Santa Elena se registraron interrupciones del suministro eléctrico, mientras que, en Durán y sectores de Prosperina, en Guayaquil, ciudadanos también reportaron falta de energía.
En la provincia de Imbabura también se reportaron apagones. En la ciudad de Ibarra, al menos 29 sectores resultaron afectados por la interrupción del servicio eléctrico.
Por otro lado, en Guaranda también se registraron cortes de energía. Asimismo, se reportaron afectaciones en sectores de la provincia de Chimborazo. Entre las áreas de servicio impactadas constan:
Palmira
Los Álamos
Tubasec
Calpi-Licán
Plaza Dávalos
Respuesta
Un comunicado difundido por el Ministerio de Ambiente y Energía señaló que el Operador Nacional de Electricidad (Cenace) reportó un incremento extraordinario de sedimentos provocado por la creciente de los ríos que abastecen a la Central Hidroeléctrica Coca Codo Sinclair, situación que afectó temporalmente su operación normal.
Fuentes vinculadas al sector eléctrico indicaron que se dispuso reducir carga en varios sectores del país con el objetivo de evitar un colapso del sistema.
Disminución
Los datos disponibles muestran además una disminución en la generación hidroeléctrica durante la mañana.
Mientras a las 06:00 la generación alcanzaba 3.519,14 megavatios, posteriormente descendió a 3.170 megavatios, en un contexto marcado por la salida parcial de capacidad de generación.
Hasta el momento, las autoridades no han detallado el alcance total de las afectaciones ni el tiempo que tomará recuperar completamente el suministro eléctrico en las zonas impactadas.
La central, ubicada entre las provincias de Napo y Sucumbíos, es la obra hidroeléctrica más grande de Ecuador con 1.500 mw de potencia instalada.
Cubre hasta un 30% de la demanda energética nacional, operando con ocho turbinas Pelton que aprovechan el caudal del río Coca.