
Sobreseído o beneficiado con dictámenes abstentivos en todas las investigaciones, pese a la droga encontrada en contenedores donde actuó como delegado. Los casos de Rivera Baquerizo forman parte de los ocho cargamentos de cocaína hallados en empresas de la familia Noboa.
José Luis Rivera Baquerizo ha sido identificado como contratista y delegado de la empresa Noboa Trading Co. TCN S.A., que pertenece a la familia de Daniel Noboa. En los registros policiales, Rivera Baquerizo consta como el representante encargado de presenciar las inspecciones antinarcóticos de las cargas en esta compañía.
Pero lo más llamativo es que durante los últimos cinco años, ha sido una pieza recurrente en investigaciones de narcotráfico, acumulando cuatro procesos penales, pero continua libre.
El cargamento a Croacia
En agosto de 2020 seincautaron 150 kg de cocaína ocultos en un contenedor de banano, en el puerto de Naportec, de la ciudad costera de Guayaquil, que tenían destino a Croacia.
Ese día, Rivera Baquerizo, con una presunta discapacidad física del 52%, utilizada por su defensa en las audiencias para evitar la prisión preventiva, fue capturado en flagrancia.
Si bien el hecho de era de suma gravedad, el procesado quedó libre de forma inmediata. El fiscal de turno se abstuvo de formular cargos alegando que no existían suficientes elementos de convicción. Y el juez Edgar Macías Guerra ordenó el archivo de la causa el 1 de septiembre de 2020. Es decir, un mes después de los hechos.
Cocaína en el sistema de refrigeración
En junio de 2022, las autoridades hallaron 278 kg de cocaína camuflados en el sistema de refrigeración de un contenedor de la empresa Noboa Trading, en Guayaquil. El peso neto registrado en el expediente fue de aproximadamente 121.8 kg.
En este proceso, asignado con el número 09292-2022-00836T, Rivera Baquerizo fue beneficiado con un sobreseimiento el 16 de junio de 2022. La fiscal Laura Estela Chacón Chacón emitió un dictamen abstentivo. Una acción que ocasionó que el juez Iván López Padilla ratificará su libertad y levantará la prohibición de salida del país.
El cargamento a Italia
En abril de 2024, se descubrieron 76 kg de cocaína en un techo falso de un contenedor con destino a Italia en el puerto de Naportec. Rivera Baquerizo estaba presente como delegado de Noboa Trading para la revisión de la carga, cuando el can antinarcóticos dio la alerta positiva por la droga hallada.
En este proceso, con el número 09292-2024-00567, Rivera Baquerizo nuevamente recibió el sobreseimiento, el 5 de julio de 2024.
En esta ocasión, la fiscal Fanny Castro emitió el dictamen abstentivo. El juez dejó constancia de que, según el modelo acusatorio, no podía oponerse a la falta de acusación fiscal.
Tráfico a “alta escala” en Playas
El 21 de septiembre de 2025, un nuevo proceso por tráfico ilícito de sustancias en alta escala (proceso 09290-2025-00702) se dio contra Rivera Baquerizo.
Y aquí la fiscal Mireya Holguín Ruiz emitió un dictamen abstentivo a favor de Rivera Baquerizo, en enero de 2026. Sin embargo, debido a que el delito conlleva una pena superior a los 15 años (22 a 26 años tras las reformas), el juez Galo Ramos Viteri ordenó elevar el caso a consulta del Fiscal Superior para que ratifique o revoque la abstención.
¿Por qué ha quedado libre sistemáticamente?
La impunidad en torno a Rivera Baquerizo se fundamenta en un patrón procesal: la abstención fiscal. En todos los casos documentados, los agentes fiscales encargados (como Laura Chacón o Fanny Castro) han decidido no acusar o abstenerse de formular cargos a pesar de los hallazgos de droga en contenedores bajo su responsabilidad como delegado de la carga.
Los jueces han argumentado que, bajo el Código Orgánico Integral Penal (COIP), el juicio se sustenta exclusivamente en la acusación fiscal. Sin ella, el juez se ve obligado a dictar el sobreseimiento.
Además, su defensa ha alegado su discapacidad y arraigo laboral para evitar la prisión preventiva mientras duran las breves instrucciones fiscales.
Relevancia Política
El nombre de Rivera Baquerizo y sus vínculos con Noboa Trading fueron mencionados por Luisa González, durante el debate presidencial de 2025.
González cuestionó al candidato Daniel Noboa sobre la presunta exportación de droga en cajas de banano de su emporio familiar y la falta de resolución en la fiscalía de dichos casos.
“¿Es usted o no el dueño de Noboa Trading, en donde se exportó banano con droga en el 20, en el 22 y en el 24, mientras usted ya era presidente, y han cambiado cinco fiscales y hasta ahora nadie sabe la verdad?”, preguntó González.
Ante ello, Noboa respondió: “No, no soy el dueño. Pero sí está miembros de mi familia en esa empresa. Noboa Trading ha cooperado en cada uno de los casos y se ha aclarado eso ante Fiscalía”.
Estos casos que envuelven a la empresa Noboa Trading no son aislados, sino que forman parte de un patrón más amplio de hallazgos de droga que afecta a diversas empresas vinculadas al conglomerado de la familia Noboa.
Un ejemplo crítico de esta situación es el denominado caso Blasti, que investiga la incautación de 2,6 toneladas de cocaína encontradas en marzo de 2025 dentro de un contenedor de cacao de la empresa Blasti S.A. en el puerto de Posorja.
Esta compañía presenta conexiones directas con el círculo íntimo del presidente Daniel Noboa: su tía, Isabel Noboa Pontón, aparece como accionista indirecta en las capas corporativas de la firma; la presidenta de la empresa es Silka Sánchez, mano derecha de Álvaro Noboa; y el gerente general es Álvaro Guivernau Becker, esposo de la asambleísta de ADN, Mishel Mancheno.
En total, se han documentado al menos ocho cargamentos de cocaína relacionados con la logística o productos del grupo familiar en los últimos cinco años, incluyendo decomisos en Turquía bajo la marca Bonita y envíos a Europa verificados mediante interceptaciones de SkyECC, donde redes criminales balcánicas se jactaban de tener exclusividad para usar los contenedores de la empresa familiar.
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